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Medición de la fuerza isométrica máxima de agarre en escaladores. ¿Qué hay que saber? Parte 2

Actualizado: 12 jun

En la entrada anterior he explicado algunas consideraciones a tener en cuenta que creo importantes sobre la realización de test de fuerza de agarre en escaladores. Hoy abordaré otras dos cuestiones clave: el tipo de agarre a utilizar (posición de la mano) y la profundidad de la regleta (tamaño del agarre) sobre la cual aplicaremos la fuerza.


Antes de continuar quiero aclarar que los test de fuerza de agarre pueden hacerse con la mano en la posición que consideremos oportuna y con el tamaño de agarre que consideremos conveniente en cada caso. Lo que expondré a continuación son las recomendaciones más comunes según la bibliografía científica actual y que responden a cuestiones relacionadas con la actividad muscular óptima y a criterios de seguridad.



Posición de la mano

Vamos directamente al tema: la posición de la mano más utilizada para medir la fuerza máxima de agarre es la de 4 dedos en extensión o semiarqueo. Los dedos utilizados son del 2º al 5º (índice; mayor; anular y meñique), es decir, sin utilizar el pulgar.


Si bien sabemos que la posición de arqueo completo es más eficiente transmitiendo fuerza sobre agarres pequeños, no es la más recomendada en este contexto ya que es la que más estrés mecánico produce a ciertas estructuras anatómicas de los dedos, sobre todo en las poleas anulares 2 y 4. Por lo tanto, puede ser potencialmente un agarre más lesivo, así que lo descartaremos.


Imagen del artículo "Effect of hold depth and grip technique on maximal finger forces in rock climbing" de ARFI MITHAT AMCA, LAURENT VIGOUROUX SERDAR ARITAN & ERIC BERTON. Journal of Sports Sciences, April 2012; 30(7): 669-677
Imagen del artículo "Effect of hold depth and grip technique on maximal finger forces in rock climbing" de ARFI MITHAT AMCA, LAURENT VIGOUROUX SERDAR ARITAN & ERIC BERTON. Journal of Sports Sciences, April 2012; 30(7): 669-677

Diferencia entre semiarqueo o semiextensión

La principal diferencia entre un agarre en extensión (citado habitualmente como "sloper" u "open hand" en los artículos científicos) y el de semiarqueo (citado como "crimp" en este caso) reside en el grado de flexión de la articulación interfalángica proximal (IFP). En el primer caso esta articulación está más extendida, más "abierta", y en el segundo más flexionada o "cerrada". En el agarre de extensión la IFP está aproximadamente a 20º/30º de flexión y en el agarre de semiarqueo esta articulación presenta entre 70º y 80º de flexión.


Conviene aclarar que la diferencia entre un semiarqueo y un arqueo completo ("full crimp") es que, además de estar la IFP cercana a los 90º de flexión, la articulación interfalángica distal (IFD) está hiperextendida.


Imagen donde se puede ver claramente la diferencia en el ángulo de flexión de la articulación IFP en dos dedos. La figura A a 90º de flexión y la figura B mucho menos flexionada. Artículo "Kinetics of crimp and slope grip in rock climbing" de Schweizer, A; Hudek, R. Zurich Open Repository and Archive. University of Zurich. Año 2011.
Imagen donde se puede ver claramente la diferencia en el ángulo de flexión de la articulación IFP en dos dedos. La figura A a 90º de flexión y la figura B mucho menos flexionada. Artículo "Kinetics of crimp and slope grip in rock climbing" de Schweizer, A; Hudek, R. Zurich Open Repository and Archive. University of Zurich. Año 2011.

Decidir qué agarre utilizar

Utilizar uno u otro agarre (semiarqueo o semiextensión) dependerá de varios factores. A continuación expondré los que considero más relevantes:


Tamaño del agarre

La selección de la profundidad de agarre óptima para realizar test de fuerza máxima de los flexores de los dedos en escaladores la desarrollaremos algo más adelante en esta misma entrada, pero ahora veremos algunas cuestiones a tener en cuenta, sobre todo en relación con la utilización de uno u otro tipo de agarre:


  • Si la medición se realiza en una profundidad de agarre algo grande, medida cercana a los 30 mm (tamaño cercano a la suma de las longitudes de la 3º y 2º falange), probablemente la mayoría de deportistas optarán por utilizar el semiarqueo ya que esta profundidad permite apoyar casi por completo las dos últimas falanges y la articulación IFP quedará flexionada a 90º de forma casi inevitable. Algo lógico, lo que permitirá transmitir una mayor fuerza.

  • Cuando la profundidad del agarre sea igual o ligeramente menor a la falange distal (tercera falange), se podrá utilizar alternativamente uno u otro agarre. Cuanto más pequeño sea el agarre, probablemente el deportista utilizará un agarre más "cerrado" (más cercano al semiarqueo) para poder aplicar más fuerza sobre él.

  • En agarres pequeños, bastante menores a la longitud de la 3º falange (≤15 mm), la mayoría de los deportistas seguramente opten por un agarre más cerrado ya que permiten aplicar más fuerza, sobre todo por conseguir una superficie más amplia de contacto y una mayor eficiencia muscular.

Comodidad y eficiencia según longitud de los dedos

Según nuestra experiencia en el ámbito del entrenamiento, habiendo medido a multitud de deportistas, en agarres que oscilen entre 18 y 12 mm de profundidad, la elección de un agarre u otro depende en gran medida de la diferencia de longitud entre el 5º dedo (el meñique) y el 4º dedo (anular).


Aquellas personas que tienen mucha diferencia no les queda otra opción que usar un agarre más cerrado (más cercano al semiarqueo) ya que cuando quieren utilizar un agarre abierto el dedo meñique queda muy limitado en la producción de fuerza. En estos casos, para que el deportista haga realmente un agarre abierto, tiene que prescindir de ese dedo (agarre de 3 dedos en extensión).


En los casos en los que no existan grandes diferencias entre meñique y anular, o que haya muy poca, suelen poder hacer uso de un agarre abierto (extensión o semiextensión) con 4 dedos sin demasiados problemas.



Agarres ergonómicos. ¿Más lógica biomecánica?

Tabla portátil para entrenar la fuerza de agarre con un diseño ergonómico
Tabla portátil para entrenar la fuerza de agarre con un diseño ergonómico

Ya dijimos que el tipo de agarre que decidamos utilizar modifica el grado de flexión de las articulaciones interfalángicas (agarres más "abiertos" o más "cerrados"), y también sabemos que todos los dedos tienen una longitud diferente. Basándonos en esto es fácil darnos cuenta que, al aplicar fuerza sobre una superficie nivelada y homogénea, como es el caso de una regleta, las articulaciones interfalángicas tendrán diferentes grados de flexión según el dedo en que nos fijemos. Esto ocurre porque hay que adaptar la mano para poder tener una buena superficie de contacto donde aplicar fuerza.


Hoy en día existen tablas portátiles con agarres que tienen una altura diferente para cada uno de los dedos, logrando que el grado de flexión de las articulaciones interfalángicas sea homogéneo en todos los dedos. Con este tipo de herramientas logramos un estrés estructural similar en todos los dedos, algo que desde mi punto de vista puede ser muy positivo, sobre todo en casos de mayor fragilidad o antecedentes importantes de lesiones.


Evidentemente, algunos podrán decir que con estas herramientas se pierde especificidad, aunque esta afirmación está lejos de la realidad, ya que la escalada nos exige agarres diferentes en todo momento y, por esto, una regleta perfectamente nivelada tampoco sería completamente específica en este caso. Al final todo se trata de encontrar la forma de trabajo que vaya mejor a cada deportista.



Selección de la profundidad de agarre. Fundamentos

Ahora toca seleccionar qué profundidad tendrá el agarre o regleta sobre la que aplicaremos fuerza para realizar un test. Intentaré explicarlo de forma sencilla. Para esto tendremos en cuenta algunas cosas muy simples:


  • Ya es de sobra conocido que en agarres pequeños (sobre todo en los inferiores a 8 mm) tiene una mayor relevancia la anatomía de la pulpa de los dedos (la yema) que la propia capacidad muscular para aplicar fuerza y, como lo que nos interesa es medir la capacidad funcional de los músculos flexores de los dedos, descartaremos agarres muy pequeños.

  • De todos los músculos que intervienen en la flexión de los dedos, hay dos que son los más importantes: el flexor superficial (FSD) y el flexor profundo de los dedos (FPD). Con respecto a su acción en agarres específicos de escalada sabemos que en agarres grandes gana protagonismo el FSD. Sin embargo, en agarres más pequeños, sobre todo en aquellos que son iguales o ligeramente inferiores a la longitud de la 3º falange, el protagonista es el FPD. Esto es algo lógico porque el FSD se inserta en la 2º falange y el FPD en la base de la 3º. Por esto, si queremos que intervenga este último (además del FSD), el agarre debería ser igual o inferior a la longitud de la 3º falange. Si no, su intervención será menor y no podremos valorar correctamente su capacidad. Es importante aclarar que en estos agarres (≤23 mm) el FSD ejerce una función más estabilizadora de la articulación interfalángica proximal que como motor principal del gesto de flexión, al menos eso sugieren varios artículos al respecto.


Teniendo en cuenta estas dos cuestiones de anatomía y función muscular básica, parece ser que lo lógico es que la profundidad de agarre no sea superior a la longitud de la 3º falange de los dedos. Además, longitudes mayores forzarían una mayor flexión de la articulación interfalángica proximal, lo que aumentaría la carga mecánica sobre todo en la polea anular nº 2 (A2).


Más allá del tamaño, quiero hacer un apunte sobre el radio del agarre, es decir el borde de la regleta. A menor radio (regleta más "filosa") será más fácil sujetarnos porque una parte importante del trabajo lo hará la piel al aumentar la fricción sobre ella. A menor radio (borde más romo) la parte que aporta a la producción de fuerza por fricción será menor. Creo que lo lógico es buscar algo intermedio, una regleta sin un filo excesivo pero tampoco muy roma (reduciría mucho la superficie de contacto). Otro aspecto importante que influye en la fricción es el material con el que está hecho el agarre, aquí lo mismo que antes, algo intermedio sería lo ideal (a día de hoy la madera se impone sobre otros materiales). Estas dos cuestiones deben permitir aplicar fuerza con cierto control sobre el agarre y sobre todo con un nivel mínimo de confort en la piel.



Determinar el tamaño de agarre en relación al nivel deportivo. ¿Es una buena opción?

Algunos autores señalan que a medida que el nivel de escalada aumenta (grado de dificultad), los agarres son cada vez más pequeños. Si bien esto no necesariamente es así, entiendo que es una afirmación que se puede dar por buena en líneas muy generales, por lo que a veces se propone que la profundidad de los agarres en deportistas de alto nivel debería ser pequeña, aunque no inferior a los 8 mm por las razones mencionadas anteriormente. Por todo esto podríamos deducir que, para medir la fuerza de agarre en deportistas de nivel medio o bajo, puede que lo correcto y lógico sea hacerlo en profundidades más grandes. Al final, la idea de estos conceptos, sería buscar especificidad según el nivel de escalada.


Aunque todo suena muy lógico el problema vuelve a ser la no estandarización de la metodología de medición, por lo que no podríamos comparar resultados entre deportistas de diferentes niveles de rendimiento, algo que si es interesenta poder hacer.


Agarre semiabierto y 20-23mm. ¿Una nueva tendencia en la medición de la fuerza de agarre?

Si revisamos la bibliografía científica más reciente parece existir cierta tendencia hacia la utilización de agarres abiertos o semiabiertos sobre regletas cercanas a los 20-23 mm para la valoración de la fuerza isométrica máxima de agarre en escaladores. Aunque no existe un consenso absoluto, cada vez más estudios utilizan profundidades similares y protocolos relativamente parecidos.


Probablemente esto ocurra porque este tamaño de regleta representa un punto intermedio bastante interesante: es suficientemente pequeño como para exigir una participación importante del flexor profundo de los dedos (FPD), pero no tan extremo como para que factores anatómicos relacionados con la yema de los dedos o la tolerancia al dolor condicionen excesivamente la medición. Además, este tipo de profundidad suele permitir aplicar altos niveles de fuerza sin generar un estrés estructural tan elevado como ocurre en agarres muy pequeños o posiciones más agresivas.


Con respecto al tipo de agarre ocurre algo parecido. Aunque el semiarqueo sigue utilizándose muchísimo, cada vez es más frecuente encontrar propuestas realizadas en agarre abierto o semiabierto, probablemente por cuestiones relacionadas con la seguridad, el confort y la tolerancia mecánica durante este tipo de valoraciones.



Nuestra forma de hacerlo

En nuestro caso utilizamos regletas de 20 mm de profundidad de forma estandarizada para medir a nuestros deportistas. Consideramos que este tamaño representa un equilibrio bastante razonable entre especificidad, capacidad de aplicación de fuerza, confort y seguridad estructural. Además, es una profundidad ampliamente utilizada en la bibliografía científica actual, algo que facilita poder comparar resultados y contextualizar mejor los datos obtenidos.


Con respecto al tipo de agarre preferimos que sea el propio deportista quien decida utilizar una posición más cercana al semiarqueo o a la semiextensión según cuál le permita generar un esfuerzo máximo con mayor sensación de seguridad, confort y naturalidad. Como ya hemos visto anteriormente, cuestiones como la morfología de la mano, la diferencia de longitud entre dedos o incluso el historial de lesiones pueden hacer que un mismo agarre no sea igual de adecuado para todos los escaladores. Por este motivo preferimos priorizar la capacidad de expresar fuerza de forma consistente y segura antes que forzar posiciones excesivamente rígidas o artificiales. Evidentemente, una vez seleccionado el tipo de agarre, intentamos que este se mantenga siempre igual en futuras mediciones para que los resultados sean realmente comparables.


Hasta aquí por hoy. Seguiremos profundizando en otros aspectos relacionados con la realización de test de fuerza isométrica máxima de agarre en escaladores en próximas entradas.


¡Gracias por leer hasta aquí! ¡Nos vemos en la próxima!



Bibliografía sugerida


  • Amca, A. M., Vigouroux, L., Aritan, S., & Berton, E. (2012). Effect of hold depth and grip technique on maximal finger forces in rock climbing. Journal of Sports Sciences, 30(7), 669-677.

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